PRINCIPIO DE LA INMUTABILIDAD DEL PROCESO

PRINCIPIO DE LA INMUTABILIDAD DEL PROCESO


Lic. Romeo Trujillo Arias/Abogado

 

CONCEPTO: Conforme al principio de la inmutabilidad del proceso, la causa y el objeto de la demanda, como regla general, deben permanecer inalterables hasta la solución definitiva del caso, salvo variación que pueda experimentar la extensión del litigio a consecuencia de ciertos incidentes procesales. La causa de la acción procesal es el fundamento jurídico en que descansa la pretensión del demandante, es decir, la finalidad que este persigue, la cual no puede ser modificada en el curso de la instancia ni mucho menos cuando esta se encuentra ligada entre las partes.

El Tribunal Constitucional Dominicano, estableció mediante sentencia TC/0108/15, que: “Según el principio de inmutabilidad, el proceso debe permanecer idéntico desde su comienzo hasta la sentencia definitiva, respecto de las partes, la causa y el objeto del litigio, por lo que no procede emitir una decisión en la que se incorpore a una persona que no ha sido parte del mismo, sin el cumplimiento de los procedimientos excepcionales establecidos”.

Lo mismo sucede en materia penal, que según el principio de la inmutabilidad del proceso, el objeto de todo proceso penal debe ser el mismo a lo largo de su desarrollo. El hecho por el cual se infringe debe mantenerse hasta el fin del proceso, aunque surjan diferencias entre el hecho imputado y lo realmente sucedido, o aun cuando haya necesidad de variar la calificación final. En caso de que aparezca otro hecho, debe ser objeto de otro proceso.

EXISTE VIOLACIÓN AL PRINCIPIO DE LA INMUTABILIDAD DEL PROCESO: Cuando en el curso de un litigio el demandante formula una pretensión que difiere de la demanda introductiva de instancia por su objeto o por su causa.

Ha sido juzgado, que si un trabajador despedido durante sus vacaciones demanda el pago de prestaciones alegando despido injustificado, la Corte no puede declarar nulo el despido, pues ello implicaría una violación al principio de la inmutabilidad del proceso y un desconocimiento del objeto de la demanda. No. 21, Ter., Jul. 2005, B.J.1136.[1]

Existe violación al principio de inmutabilidad procesal cuando las partes en primer grado figuran como hermanos de la víctima y en apelación como tutores de los menores que no representaron en primer grado. También constituye una vulneración de la inmutabilidad procesal el hecho que el demandando en calidad de propietario del vehículo figure en apelación con otra calidad diferente.

En ese mismo sentido, todo proceso debe permanecer inalterable, tanto con respecto a las partes como en el objeto y la causa del litigio. Ninguna de éstas puede cambiar la calidad con que figuró en el comienzo de la litis, excepto en los casos en que pueda ser sustituida por otra persona (enajenación a favor de un tercero o muerte de una de las partes, donde es sustituido por sus herederos). En consecuencia, quien desde el inicio de la litis figuró como parte no puede convertirse en un tercero con facultad para intervenir.

Tampoco pueden ser tomadas en cuenta las conclusiones del escrito ampliatorio cuando son distintas de las dadas en audiencia, porque aparte de ser violatorio del principio de inmutabilidad del proceso, también violentaría el derecho de defensa.

La Suprema Corte de Justicia tubo a bien establecer en una ocasión, que: “cuando la Corte modifica la sentencia recurrida, que había designado a un solo secuestrario, y designa a dos administradores provisionales, incurre en violación de los principios sobre los límites e inmutabilidad del proceso y del art. 1961, ordinal 2do. del C. Civ., que establece un mandato bien definido en relación con el secuestrario”. No. 10, Pr., May 2006, B. J. 1146.

Hay demanda nueva y, por tanto, violación a la regla de la inmutabilidad del proceso cuando en el curso de un litigio el demandante formula una petición que difiere de la demanda original contenida en la demanda introductiva de instancia por su objeto o por su causa. La prohibición de intentar demandas nuevas se extiende también al demandado.

Muchos tribunales han incurrido en el error de aplicar, por ejemplo, los artículos 1146 y siguientes del código civil, relativos a la responsabilidad civil contractual, cuando realmente la demanda original fue fundamentada en los artículos 1382 y siguientes del mismo código, que tratan sobre la responsabilidad civil delictual o cuasidelictual, lo mismo sucede cuando la demanda original se fundamenta en el artículo 1384, párrafo primero del citado código, que consagra la responsabilidad por el hecho de la cosa inanimada, y el tribunal aplica la responsabilidad que se deriva del hecho personal, consagrada en el artículo 1382 del mentado código, en estos casos, se ha incurrido en la violación al principio de la inmutabilidad del proceso.

Existe también violación al citado principio, cuando en la demanda original, el demandante solo solicita la rescisión de un contrato de participación antes de su vencimiento, pero el tribunal acuerda, además, la reposición de la inversión al demandado, sin que este haya interpuesto una demanda reconvencional. 

ESPECIES EN QUE NO HAY VIOLACIÓN AL PRINCIPIO DE LA INMUTABILIDAD DEL PROCESO: Como consecuencia de su carácter accesorio e independiente de los daños y perjuicios, la astreinte puede ser solicitada por primera vez en apelación, lo cual no constituye violación alguna a los principios del doble grado de jurisdicción y de la inmutabilidad del proceso.

Asimismo, las acciones que se derivan tanto del desahucio ejercido por el empleador como del despido tienen el mismo objeto. El hecho de que un tribunal otorgue una calificación distinta a la señalada por el demandante a la terminación de un contrato de trabajo, no implica una violación al principio de la inmutabilidad del proceso.

Siguiendo en el ámbito laboral, no constituye violación al principio de la inmutabilidad del proceso, ni un fallo ultra petita, el hecho de que el tribunal establezca que el salario a tomar en cuenta para el cómputo de las prestaciones es mayor al invocado por el empleador y menor que el alegado por el trabajador. Tampoco el hecho de que un tribunal de alzada rechace parte de las pretensiones del demandante, acogidas previamente por el Juzgado de Trabajo.

Ha sido juzgado, que si bien las demandas nuevas están prohibidas en la instancia de apelación por con­travenir el principio de la inmutabilidad del proceso, aquellas que sean relativas a la guarda y a la pensión alimentaria y provisión ad-litem, por su naturaleza en el caso del divorcio, son recibibles en apelación por tener un carácter accesorio y provisional. No. 47, Pr., Abr. 2012, B.J. 1217.

No viola el citado principio de inmutabilidad, la exclusión de una de las partes demandadas de la demanda, puesto que la acción sigue enmarcada en el ámbito jurídico original.

Existe una decisión jurisprudencial, la cual considero muy interesante, donde la Suprema Corte de Justicia estableció lo siguiente: “No viola el principio de la inmutabilidad del proceso el hecho de solicitar un aumento en segundo grado, máxime si se toma en cuenta que el artículo 464 del Código de Procedimiento Civil permite reclamar en apelación los intereses y otros accesorios vencidos entre la demanda introductiva y la instancia en apelación, ASÍ COMO LOS DAÑOS Y PERJUICIOS EXPERIMENTADOS EN ESE LAPSO[2] (SCJ. 1ra. Cam., 17 de enero 2007, núm., 22, B. J. 1154, pp. 243-252).  

Tampoco se viola en principio de inmutabilidad, cuan en alzada se haya condenado al inquilino que permanece en el local alquilado al pago de los alquileres “sin perjuicios de los alquileres vencidos en el curso del procedimiento”, puesto que el citado artículo 464 del CPC permite que se puedan reclamar en apelación los alquileres vencidos. No hay violación también al citado principio, cuando en una demanda en rendición de cuentas sobre los bienes de un menor administrados por la madre se solicita la designación de otro administrados judicial, dada la naturaleza de orden público que le imprime al asunto la Ley 136-03.

LIMITACIONES AL PODER DE LOS JUECES EN ESTA MATERIA: El papel activo de los jueces laborales no les da facultad para variar el objeto de una demanda o de un recurso de apelación, so pena de violar el principio de la inmutabilidad del proceso. Asimismo, la violación de la inmutabilidad del proceso en una Litis sobre derechos registrado solo puede ser invocada por las partes; los jueces no pueden invocarla de oficio.

En ese mismo sentido fue juzgado, que: “El Banco Central, sin haber participado en primera instancia, apeló contra la sentencia que condenó a su deudor al pago de prestaciones. En lugar de calificar el recurso del Banco Central como tercería, la Corte debió declararlo inadmisible. El poder activo del juez laboral no llega al extremo de permitirle sustituir a las partes y convertir en una acción distinta la ejercida voluntariamente por ellas”. No. 38, Ter., Ene. 2010, B.J. 1190.

En virtud de este principio, las partes tienen que limitarse a controvertir en torno al objeto y la causa del litigio, con la extensión que el demandante le dio en su demanda, y, en lo que concierne al juez, este no puede alterar el proceso, ampliando, restringiendo o cambiando su objeto y causa enunciado en la demanda.

Aunque corresponde a los jueces del fondo dar a los hechos de la causa la verdadera denominación jurídica, en virtud del principio iura novit curia, esta calificación debe realizarse en la instrucción del proceso, en el cual los jueces deben advertir a las partes que la normativa alegada por ellos no se corresponde con los hechos fijados en el proceso, a fin de que estos puedan hacer sus observaciones, puesto que si el tribunal cambia en la solución del caso la norma que le es aplicable, sin darle la oportunidad a las partes de pronunciarse al respeto, se violentaría la inmutabilidad del proceso, así como el derecho de defensa de las partes, y, en consecuencia, se vería afectado el debido proceso.

Según el citado principio iura novit curia[3], los jueces deben aplicar la norma que corresponde al hecho sometido a su consideración, sin esperar que las partes se la indiquen, en el ejercicio de ese poder activo de dirección del proceso, la partes deben tener la oportunidad de presentar sus respetivas posiciones y los argumentos legales en apoyo de la nueva orientación dada por el tribunal al caso.

En conclusión, cuando una parte ha recurrido una decisión, está limitada a las conclusiones presentadas en su recurso; si esta desea hacer algún tipo de variación a tales conclusiones, debe hacerlo de forma contradictoria en el transcurso de los debates y no después de haberse cerrado estos, toda vez que los jueces no pueden fundar sus sentencias sobre hechos, informes o actos que hayan llegado a su conocimiento fuera de la instrucción contradictoria del proceso, porque de hacerlo se estaría violando el derecho de defensa de la parte contraria, quien debe tener la oportunidad de combatir en audiencia tales alegatos y presentar su posición al respecto, por lo que  no se pueden acoger como válidas las conclusiones por escrito de una parte que no fueron presentadas en audiencia pública y contradictoria, en violación al derecho de defensa de la contraparte.

 


[1] Decisiones consultadas: No. 38, Ter., Mar. 2005, B.J. 1132. No. 43, Seg., Jun. 2006, B.J. 1147. No. 47, Pr., Ene. 2012, B.J. 1214. No. 87, Seg., Nov. 2007, B.J. 1164. No. 15, Pr., Feb. 2008, B. J. 1167. No. 59. Seg., Dic. 2007, B.J. 1165. No. 24, Pr., Oct. 2011, B. J. 1211. No. 4, Pl., Abr. 2003, B. J. 1108. No. 1, Ter., Jul. 2002, B.J. 1100. No. 1, Ter., May. 2003, B.J. 1110. No. 2, Ter., Feb. 2005, B. J. 1131; No. 8, Ter., Ene. 2006, B. J. 1142. SCJ, 1ra. Sala núm. 13, 13 noviembre 2013, B.J. 1236.

 

[2] Resaltado y subrayado nuestro.-

[3] Ver artículos de mi autoría: “Principio Iura Novit Curia”. Límites y Alcance”.


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