UNO DE LOS SUCESORES OCUPA LA ÚNICA CASA DE LA HERENCIA, NI SE MUDA, NI QUIERE QUE SE VENDA

 


El artículo 725 del Código Civil, establece que para heredar (suceder), es necesario existir en el preciso momento en que la sucesión se abre.

 

En ése mismo orden, el artículo 718 del Código Civil, dispone que: “Las sucesiones se abren por la muerte de aquél de quien se derivan”.

 

CONVIENE SABER que los sucesores son los continuadores jurídicos del de cujus, con vocación sucesoral para recoger todos y cada uno de los bienes relictos del fenecido; razón por lo cual, cada uno de los herederos se convierte en copropietario o codueño de los bienes sucesorales; y es el motivo, que para disponer de dichos bienes sucesorales, se necesita del consentimiento y del acuerdo de todos y cada uno de los herederos.

 

En la práctica, es frecuente que el bien heredado en una familia, sea únicamente la casa en donde vivían los viejos (los padres), pero a veces hay uno de los hijos o sucesor que permanece viviendo en el hogar familiar, y pasan los años, y éste heredero ni se muda, pero tampoco quiere que la casa se venda, para repartir el dinero en partes iguales entre todos los herederos; pero tampoco hace lo posible de comprar la parte o el derecho que les corresponde a los demás hermanos.

 

El artículo 815 del Código Civil, modificado por la Ley 935 del 25 de junio de 1935, instituye, de que a ningún sucesor o heredero, se le puede obligar a permanecer en un estado de indivisión de bienes, y que siempre puede pedirse la partición.

 

Frente un heredero terco, y que se hace el loco para desconocer el derecho sucesoral de los demás hermanos; después de no dar señal o muestra de querer una partición amigable (artículo 138 del Reglamento de los Tribunales de Tierras), ni de tener interés en comprar (artículo 1582 del Código Civil) el derecho sucesoral a los demás hermanos.

 

La única salida es, una LISTIS SOBRE DERECHOS REGISTRADOS (artículos 132, 135, y 148 del Reglamento de los Tribunales de Tierras); y/o una demanda en determinación de herederos y partición de bienes sucesorales; que puede ser por ante la Jurisdicción Inmobiliaria, o por el Tribunal de Familia.

 

Luego de iniciar la demanda, se puede incoar una demanda en rendición de cuentas (artículo 527 del Código de Procedimiento Civil), si aplica; y una demanda en referimiento (artículos 101, 110 Ley 834 del 15 de julio de 1978), en solicitud de un administrador o secuestrario judicial; hasta tanto intervenga una sentencia definitiva e irrevocable, en cuanto a la determinación de herederos y partición.

 

Dr. JOSÉ ALBUEZ

Abogado Notario



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