¿Realmente existe el mal de ojo?

¿Realmente existe el mal de ojo?

 


FOTO: SHUTTERSTOCK

 

El mal de ojo es una creencia popular muy arraigada en distintas sociedades y que consiste en la capacidad de una persona de causarle el mal a otra solamente con mirarla. Como indica Natursan, este efecto puede ser consciente o inconsciente.

Es posible que sí exista el mal de ojo, pero no como una condición inducida por otra persona, sino como resultado de nuestro propio convencimiento de que alguien está obrando en nuestra contra, lo que puede generarnos ansiedad.

Algunas concepciones sobre el mal de ojo

La creencia en torno a la existencia del mal de ojo se encuentra extendida a través de diferentes culturas con alguna que otra variación que, no obstante, retiene lo esencial respecto a esta idea: la capacidad de una persona de causarle mal a través de su mirada

Por ejemplo, hay países orientales donde se piensa que las personas con ojos claros tienen una mayor capacidad para causar el mal de ojo. Consideran que ellas tienen mucha envidia, tanta que pueden hechizar a una persona solo con verla.

Lo anterior se relaciona con el hecho de que, según la tradición, el mal de ojo se alimenta de la envidia o de los sentimientos negativos de la persona que lo tendría, aunque también sería posible que dicho mal de ojo se apoye en los sentimientos positivos del individuo.

En todo caso, se considera al mal de ojo como una condición física, emocional, y que se asocia con la salud mental, y que puede ser causada de manera intencional o completamente involuntaria por el sujeto que tendría esta capacidad.

Síntomas del mal de ojo

Según las personas que creen en el mal de ojo, el cansancio es uno de sus síntomas. Fuente: Shutterstock

En una persona adulta, el mal de ojo podría tener un fuerte efecto emocional y mental, más que físico, todo lo contrario a lo que ocurriría con los recién nacidos. Algunos de los síntomas que podría tener una persona con mal de ojo serían:

·         Nerviosismo que puede generar náuseas, vómitos y mareos

·         Sensación continua de malestar

·         Incapacidad para descansar bien

·         Sensación repentina de paranoia y sin causa aparente

·         Sensación de miedo profundo sin saber la razón

Es importante indicar que los supuestos síntomas del mal de ojo son más pronunciados en las personas que creen en esta condición, mientras que las personas que no consideran el mal de ojo como algo real no se sentirían afectados en lo absoluto.

Podría decirse que las personas que no creen en el mal de ojo le cierran las puertas a la manifestación de energía en que consistiría esta enfermedad, mientras que aquellos que sí creen en ella se colocan en un estado de vulnerabilidad.

El mal de ojo es una condición que varía según la persona, y aunque no sea tan grave como para que una persona se haga daño, sí puede darnos algún que otro dolor de cabeza que represente un obstáculo en nuestro ritmo de vida normal.

Fuente: El Diario NY


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