LOS DELITOS SEXUALES CONTRA NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES Y SUS MANIFESTACIONES


Los delitos sexuales tienen siempre una connotación pública muy marcada, pues siempre llegan a las fibras más sensibles de todo ser humano, principalmente, cuando la víctima es un niño, niña o un adolescente.
Así como de aberrantes son los delitos sexuales, también suelen confundir a la ciudadanía al momento en que alguien comete algún delito sexual establecido por nuestras leyes y a menudo son confundidos unos delitos con otros.
Y es que ciertamente, desde el enfoque legal, la línea que separa un delito sexual de otro, puede no verse muy clara.
Para iniciar, es bueno aclarar que los delitos sexuales, entrañan violencia sexual. La violencia sexual, puede configurarse de diferentes formas en el caso de los niños, niñas y adolescentes, como por ejemplo, agresión sexual, violación sexual, abuso sexual, pornografía, prostitución infantil, comercialización de menores y la exposición de imágenes sexuales de menores en obras, cinematográfica e imágenes.
Todas las anteriores, según la descripción que hace las leyes de cada una de estas, tienen en común que son conductas violentas, de naturaleza sexual, que pueden ser producidas dentro o fuera del seno familiar, con duración intermitente, por tiempo determinado o de modo permanente. Todas estas conductas también se caracterizan porque su autor, se encuentra en una condición de superioridad con respecto a la víctima, ya sea, por la autoridad que representa, la edad, entre otros.
Los llamados delitos sexuales se encuentran descritos en el Código Penal Dominicano, en la Ley No. 24-97 que introduce modificaciones al Código Penal y al Código para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes., La Ley No.137-03, del 7 de agosto de 2003, sobre Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas;  La Ley No.136-03, del 7 de agosto de 2003, Código del Menor; y también en la  Ley No. 53-07 sobre Crímenes y Delitos de Alta Tecnología.
Cada conducta esta descrita en la norma y son las particularidades de cada una lo que las distingue, pero siempre partiendo de la base de que todas constituyen violencia sexual, ya que el autor tiene la intención de humillar, disminuir, denigrar, lesionar o manifestar sobre la victima un dominio, manipulación o presión, pero siempre con fines o motivaciones de naturaleza sexual, ya sea para satisfacer un deseo sexual propio o satisfacer a través del sexo, aspiraciones económicas.
Vamos a ir dando un vistazo a la descripción que hace la ley, para que podamos ir estableciendo las diferencias entre una y otra. Comenzando por el artículo 396, letra c, que establece que el abuso sexual es la práctica sexual con un niño, niña o adolescente por un adulto, o persona cinco (5) años mayor, para su propia gratificación sexual, sin consideración del desarrollo sicosexual del niño, niña o adolescente y que puede ocurrir aún sin contacto físico. (Resaltado nuestro)
Esto quiere decir, que si usted con contacto físico o no, realiza una práctica sexual con un niño, niña o adolescente, entonces, usted comete un abuso sexual en contra de ese menor o adolescente.
Ahora bien. Artículo 330, Mod. por la Ley 24-97 del 28-1-97, G. O. 9945, dispone que constituye una agresión sexual toda acción sexual cometida con violencia, constreñimiento, amenaza, sorpresa, engaño, (Subrayado nuestro)

Es decir, que la diferencia entre un abuso sexual y una agresión sexual, es que la primera, puede ser con contacto físico o no y que la segunda se realiza con violencia constreñimiento, amenaza, sorpresa, engaño. Aunque vemos las diferencias, es común, encontrar confusión entre ambos delitos.
El delito sexual más conocido y hasta popular para la comunidad es la violación. La ley establece que constituye una violación todo acto de penetración sexual, de cualquier naturaleza que sea, cometido contra una persona mediante violencia, constreñimiento, amenaza o sorpresa. Esto según el contenido del artículo.331, del Código Penal Dominicano Mod. por la Ley 24-97 del 28-1-1997, Y Ley 46-99 del 20-5-1999. (Subrayado nuestro).

Lo anterior significa que ante cualquier actividad sexual con penetración, sea con genitales o cualquier otro instrumento o medio y que sea realizada con violencia, constreñimiento, amenaza o sorpresa, es una violación y esto la diferencia de los demás delitos sexuales.

Ahora bien, si la actividad sexual es realizada por una persona que tiene una relación de parentesco se trata de un incesto. Y es que el Código Penal Dominicano en su artículo 332-1. Agregado  por la Ley 24-97 del 28-1-97 G. O. 9945, describe esta acción como  todo acto de naturaleza sexual realizado por un adulto mediante engaño, violencia, amenaza, sorpresa o constreñimiento en la persona de un niño, niña o adolescente con el cual estuviere ligado por lazos de parentesco natural, legítimo o adoptivo hasta el cuarto grado o por lazos de afinidad hasta el tercer grado

Es decir, que independientemente del acto sexual que realice el agresor pariente de la víctima, por el hecho del parentesco, la ley lo califica como incesto y ya esta es una circunstancia que lao distingue de los demás delitos sexuales.
Los delitos sexuales que les he citado hasta el momento, son delitos cometidos por el infractor para su gratificación personal, es decir, para su placer propio y personal. Sin embargo, existen otros delitos sexuales cuyo fin no es la gratificación personal del autor, sino, un interés económico que sería adquirido a través de la actividad sexual de sus víctimas.
Entre este tipo de delitos sexuales se encuentra en la Ley 136-03 en el artículo 25 prohíbe la comercialización, la prostitución y la utilización en pornografía de niños, niñas y adolescentes. Al mismo tiempo que define cada una de estas actividades, a saber: Párrafo I.- Se entiende por comercialización de niños, niñas y adolescentes todo acto o transacción en virtud del cual un niño, niña y adolescente es transferido por una persona o grupo de personas a otra, a cambio de remuneración o cualquier otra retribución. A estos fines, se sancionará ofrecer, entregar o aceptar por cualquier medio un niño, niña o adolescente, con el objeto de explotación sexual, venta y/o uso de sus órganos, trabajo forzoso o cualquier otro destino que denigre a la persona del niño, niña o adolescente. Párrafo II.- Se entiende por prostitución de niños, niñas y adolescentes la utilización de cualquiera de éstos o éstas en actividades sexuales a cambio de remuneración o de cualquier otra retribución. Párrafo III.- Se entiende por utilización de niños, niñas y adolescentes en pornografía, toda representación, por cualquier medio, de niños, niñas y adolescentes, dedicados a actividades sexuales explícitas, reales o simuladas o toda representación de las partes genitales de niños, niñas y adolescentes con fines primordialmente sexuales.
De lo anterior resulta importante resaltar que en la comercialización, los niños, niñas y adolescentes son usados y comercializados como objetos de comercio, para fines sexuales como para otros fines. En la prostitución se utilizan para realizar actividades sexuales, sin que ocurra transferencia de la víctima a manos de un tercero, ya que se mantiene bajo el poder o posesión del infractor y por último, en la pornografía entendemos que se explica sola y es un tema bastante manejado en la sociedad.
Por otro lado, es importante mencionar los delitos sexuales establecidos en la ley No. 53-07 sobre Crímenes y Delitos de Alta Tecnología, la cual es complementaria a las demás leyes que contienen delitos sexuales en contra de niños, niñas y adolescentes y que contiene delitos sexuales que son realizados mediante la utilización de un sistema de información o cualquiera de sus componentes, siendo la tecnología un medio que ha facilitado la realización de algunos de estos delitos sexuales dada la facilidad que da la conectividad de llegar a mayor cantidad de personas vulnerables. 

Es de esta forma que la  Ley No. 53-07 sobre Crímenes y Delitos de Alta Tecnología, agrega en su  artículo 23, un delito sexual que no está contemplado en las demás legislaciones y es el Atentado Sexual. Este artículo define el atentado sexual como el hecho de ejercer un atentado sexual contra un niño, niña, adolescente, incapacitado o enajenado mental, mediante la utilización de un sistema de información o cualquiera de sus componentes, se sancionará con las penas de tres a diez años de prisión y multa desde cinco a doscientas veces el salario mínimo.
También, esta ley incluye la pornografía infantil mediante la utilización de los medios digitales cuando en su artículo 24, dispone la Pornografía Infantil. La producción, difusión, venta y cualquier tipo de comercialización de imágenes y representaciones de un niño, niña o adolescente con carácter pornográfico en los términos definidos en la presente ley, se sancionará con penas de dos a cuatro años de prisión y multa de diez a quinientas veces el salario mínimo. Párrafo.- Adquisición y Posesión de Pornografía Infantil. La adquisición de pornografía infantil por medio de un sistema de información para uno mismo u otra persona, y la posesión intencional de pornografía infantil en un sistema de información o cualquiera de sus componentes, se sancionará con la pena de tres meses a un año de prisión y multa de dos a doscientas veces el salario mínimo.
Como pudimos resaltar, los delitos sexuales se parecen y es justificada la confusión entre estos, sin embargo, si las circunstancias en la que se producen estos delitos es ajustada o subsumida a lo que describe la ley, podremos verificar y diferenciar cuando se trata de uno y de otro.
La correcta identificación del hecho cometido por el infractor sexual, permite que el mismo sea procesado y juzgado por los hechos que la ley describe y que de ser hallado culpable, le sean aplicadas las sanciones correspondientes, de eso se trata la buena administración de justicia, que cada quien sea sancionado por los hechos y penas que establece la ley, una vez estos hayan sido demostrados.
Pero además, la víctima de algún delito sexual, merece que su agresor enfrente las consecuencias de los daños causados, en este caso, nuestros niños, niñas y adolescentes merecen que ningún delito sexual se quede impune o no sea debida y legalmente sancionado.

Por: Awilda Reyes

       Abogada / Catedrática Universitaria 


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