Los EFECTOS DE LA SUSPENSION DEL CONTRATO DE TRABAJO y el Covid-19 en la Republica Dominicana



Partiendo de la premisa de que la suspensión de los efectos del contrato de trabajo fue debidamente aprobada por el Departamento de Trabajo correspondiente al tenor del artículo 56 del Código de Trabajo (CT), dicha suspensión no implica en modo alguno terminación del contrato de trabajo, el mismo se mantiene vigente, pero el trabajador queda liberado de prestar sus servicios y el empleador de pagar, en principio, la retribución convenida, sin comprometer su responsabilidad (Arts. 49 y 50 CT).

Es importante tener presente, que el tiempo de la suspensión es computable para fines de liquidación de los derechos por antigüedad o, pago de las indemnizaciones legales al trabajador en caso de terminación de su contrato por desahucio, despido o dimisión.

También este lapso es computado para el descanso anual obligatorio de las vacaciones.

Ya establecimos que los principales efectos de la suspensión del contrato de trabajo son: a.-) La no prestación de los servicios por parte del trabajador. Esto Implica que el empleador no puede requerirle al trabajador la ejecución de sus tareas, excepto en caso de huelga legal, cuando a juicio del Departamento de trabajo y para la seguridad y conservación de las maquinas, se requiera el auxilio de los trabajadores de dicha área, los cuales serán debidamente remunerados (Art. 409 CT).

¿Puede el trabajador prestar sus servicios a otra empresa durante el periodo de suspensión?. Partiendo de que durante la suspensión, el trabajador se ve privado temporalmente de su única fuente de ingresos para su subsistencia, somos de opinión de que éste sí puede prestar sus servicios a otro empleador, por no existir obstáculo legal para que un trabajador suspendido pueda ocuparse en la empresa de otro, pues sostener lo contrario sería privar al operario del derecho de procurarse el salario que le niega su empleador habitual, trabajo y salario que tienen hasta carácter constitucional. Claro, tan pronto termine la suspensión, y se reanuden las labores, el trabajador debe volver a su empresa original, pues de lo contrario, se considerará que ha decidido extinguir su contrato de trabajo, y en caso de inasistencia de dos días consecutivos o dos días en un mes servirá de causa para el despido.

Mantenemos la tesis anterior, siempre y cuando las causas de suspensión tienen su origen en un hecho relacionado con la empresa o la persona del empleador (caso fortuito, fuerza mayor, dificultades económicas, muerte del empleador, etc.).

b.-) La pérdida del salario. En principio, la suspensión implica la pérdida del salario. Como el trabajador no presta sus servicios durante el periodo de suspensión, el empleador queda liberado de su obligación de pagar remuneración. Esto implica también, la perdida de las primas, dietas, etc., claro, esto no incluye los créditos o salarios devengados antes del inicio de la suspensión, proporción del salario de navidad, la participación de los beneficios de la empresa generados durante la ejecución del contrato, retribuciones legalmente establecidas, estipuladas en el convenio colectivo o en el contrato individual de trabajo (Art.50 CT), y licencias remuneradas por razones familiares (ART.54 CT).    

De igual modo, se deberá pagar el salario durante la suspensión, en caso de prisión preventiva[1]del trabajador por denuncia del empleador o una causa ajena a la voluntad del trabajador, pero no extraña a la voluntad del empleador, siempre que intervenga sentencia absolutoria o de descargo (Art. 53 CT), por la enfermedad o el accidente de trabajo, si el empleador no ha inscripto o no está al día en el pago de las cotizaciones de la Seguridad Social (Arts. 52 y 728 CT). Asimismo, debe pagarse el salario, por ejemplo, cuando la suspensión es consecuencia directa e inmediata del trabajo que desempeña el trabajador o en la defensa en favor de la persona o intereses del empleador, es el caso por ejemplo, de un chofer que lesiona a un tercero mientras cumple sus funciones o un sereno un sereno que causa un daño a una persona que trataba de robar, claro, siempre que no exista un uso abusivo de sus funciones.

Nada impide que las partes puedan acordar que durante la suspensión se pague la totalidad o una parte de los salarios, como sucede con frecuencia en las licencias por causa de una breve enfermedad.

Mantenimiento del contrato. Tal y como establecimos al inicio, el contrato se mantiene vigente todo el tiempo que dure la suspensión. El vínculo jurídico no se quiebra, lo que permite al trabajador conservar su empleo y volver a sus actividades tan pronto cesa la suspensión. Aunque los poderes del empleador quedan menguados en el sentido de que no podrá ejercer su poder de dirección ni aplicar su poder disciplinario. Tanto el empleador como el trabajador, podrán ejercer el desahucio y extinguir la relación de trabajo durante el lapso de la suspensión, sin embargo, fue juzgado que la suspensión del contrato no impide al empleador ejercer el derecho del despido, por lo que se computa durante ese tiempo el plazo para su realización.[2]

No obstante lo anterior, el estado de suspensión del contrato no impide la dimisión del trabajador cuando, al margen de la cesación de las labores, el empleador incumple obligaciones fundamentales, como son la falta de pago de salarios y la falta de inscripción o pago en el seguro social.[3]

Como el monto de las cotizaciones de la seguridad social es calculado sobre la base de los salarios, aquellas no podrán pagarse mientras dure la suspensión; pero con sujeción al número de cotizaciones anteriores, el asalariado podrá beneficiarse de la asistencia médica y al pago de los subsidios.

Si bien el Art. 75 del CT, establece que no produce efecto jurídico el desahucio ejercido contra un trabajador cuyo contrato de trabajo se encuentre suspendido por una causa inherente a su persona, pero en modo alguno la legislación laboral prohíbe que en esas condiciones la terminación del contrato de trabajo se produzca a través del despido ejercido por el empleador o la dimisión realizada por el trabajador, pues dicho estado no impide la comisión de faltas contractuales o legales de parte de uno o de otro.[4]

EL ESTADO DE EMERGENCIA POR EL COVID-19.
El estado de emergencia por el COVID-19, que ha llevado al gobierno a ordenar el cese de actividades no esenciales, lo cual ha generado decenas de miles de suspensiones de contratos de trabajo, amparados en las normas legales antes mencionadas, alegando causas de fuerza mayor (que es el estado mismo de emergencia) y enfermedad contagiosa.

Para evitar un repunte en el desempleo y aliviar la situación económica de los trabajadores, el gobierno presentó medidas de asistencia financiera al menos por 60 días.

El CT indica en su artículo 55 que la duración máxima de la suspensión de contrato es de 90 días en un periodo de 12 meses. Si el empleador necesitara una extensión de la suspensión de los contratos de sus trabajadores, deberá solicitar autorización del Ministerio de Trabajo, ente que la podrá otorgar solo “si persisten las causas que originan la suspensión”.

El Ministerio de Trabajo, mediante Resolución No. 007/2020, sobre medidas preventivas para salvaguardar la salud de las personas trabajadoras y empleadores ante el impacto del coronavirus (COVI-19), en la República Dominicana, le otorgó la facultad discrecional u opcional a los empleadores de otorgarles el disfrute de las vacaciones remuneradas a todos los trabajadores que califiquen para las mismas; y que los trabajadores que no hayan adquirido el derecho a vacaciones, se le avanzará una semana remunerada, así como también el pago de una semana de salario a cargo de la empresa.

El Gobierno a través del Fondo de Asistencia al Empleado (FASE), se comprometió a ayudar con un equivalente al 70 % de su salario ordinario, siempre que ese porcentaje represente no menos de 5,000 pesos y un máximo de 8,500 pesos, a los empleador suspendidos, cuyas empresas se encuentren al día en sus obligaciones de pago con la Tesorería de la Seguridad Social (TSS) para el período febrero de 2020, con algunas excepciones, estas medidas entrarían en vigencia desde el 1° de abril al 31 de mayo y quedaría a cargo de la Comisión Económica su implementación en coordinación con las empresas (Ver Decreto 143/2020).

¿Está el empleador obligado a completar el resto del salario? No. Recordemos que el que uno de los principales efectos de la suspensión del contrato de trabajo es la pérdida del salario, ahora bien, el empleador puede otorgarle una “ayuda”, al trabajador tomando en consideración las circunstancias, a su discreción. 

Por último, ¿Qué pasa si el empleador no tenía inscrito al trabajador en la Seguridad Social, o no se encontraba al día en el pago de las cotizaciones, y como consecuencia de la misma el trabajador no pudo beneficiarse de la ayuda del gobierno a través del programa FASE? En ese caso lo más recomendable seria que el empleador asuma el pago del monto ofrecido por el gobierno, esto no implica, que en caso de que lo asuma o no, el trabajador pueda optar por presentar de manera exitosa su dimisión en cualquier momento, es decir, sin esperar de que cesen las causas de la suspensión, por tratarse de una formalidad sustancial a cargo del empleador.   

Por: Lic. Romeo Trujillo Arias
Abogado / Catedrático Universitario



[1] El empleador está obligado a pagar los salarios caídos del trabajador cuyo contrato esté suspendido debido a la prisión preventiva derivada de una denuncia suya, si ha sido descargado o declarada su inocencia, a falta de lo cual se genera un estado de faltas continuo que permite el ejercicio de la dimisión mientras no se realice el pago. (Art. 53 C.Tr.) No. 20, Ter., Nov. 2010, B.J. 1200.
[2] No. 1, Ter., Nov. 1999, B.J. 1068.
[3] No. 15, Ter., Sept. 2005. B.J. 1138.  No. 70, Ter., Jul. 2012, B.J. 1220. No. 14, Ter., Feb. 2004, B. J. 1119; No. 2, Sal. Reun., Ago. 2008, B. J. 1173.
[4] 10 Nov. 1999, B. J. 1068, Págs. 32-41 y 25 Jul. 2001, B. J. 1088, Págs. 37-45.





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