Diferencia y uso adecuado de los términos RESOLUCION, RESCISION, RESILIACION y NULIDAD (2 de 3)

Diferencia y uso adecuado de los términos RESOLUCION, RESCISION, RESILIACION y NULIDAD (2 de 3)



En la entrega anterior, nos referimos a la figura jurídica de la Resolución como terminación de los efectos de un contrato, por la inejecución de las condiciones del mismo por una de las partes, o por la ejecución parcial o defectuosa. Asimismo, establecimos que la resolución obra de manera retroactiva.

Mientras que la RESCISION, de origen del antiguo derecho francés, es la anulación judicial de un acto por causa de LESIÓN (Cód. Civ. arts. 887, 1674 y1681), es decir, que la misma se puede ejercer en caso que se presente un desequilibrio en las prestaciones y contraprestaciones económicas. En ocasiones (pero con abuso de lenguaje) es sinónimo de anulación por nulidad relativa (Cód. Civ. arts. 1167 y 1304, etc.).

Para los hermanos Mazeaud, la rescisión es una verdadera nulidad, que obra retroactivamente; porque, en razón de la lesión, el acto no ha podido ser válido en el momento de su formación.
El que ejerce una acción en rescisión debe probar que ha sufrido una lesión, y puede intentar esta acción en todos los casos en que a su juicio haya lesión, y no solamente en aquellos previstos en la ley.

Para los franceses, la rescisión es una acción en nulidad siempre y cuando tenga su fundamento en una lesión.

El termino rescisión ha adquirido carta de ciudadanía entre nosotros y aunque su incorrección es evidente cuando es usado para configurar determinadas situaciones legales, resulta imposible ignorar la enorme fuerza que le otorga su empleo durante más de un siglo.

Por otro lado, la RESILIACIÓN es un mecanismo para despojar de eficacia jurídica un contrato de ejecución sucesiva, pero respetando los efectos que el mismo ha producido en el pasado.
La RESILIACION es también, una resolución del contrato, pero limitada, ya que los efectos que ha producido se mantienen hasta el instante mismo e que contrato es resiliado, es decir, que sus efectos son a futuro, para el porvenir. El ejemplo clásico es el contrato de inquilinato, que cuando termina, el propietario del inmueble no tiene que devolver lo que ha percibido por los alquileres vencidos, ni el inquilino tiene el derecho de reclamar la devolución de lo que ha pagado por tal concepto. Más claramente, mientras la resolución borra todos los efectos producidos por el contrato desde el momento en que se suscribió, la resiliación respeta, en cambio, todos los efectos que produjo hasta el día en que dejó de existir.

Para los hermanos Mazeaud (parte I, Vol. 1, pág. 527), no existe la resiliación, ellos hacen referencia al término REVOCACION, que es la resolución del contrato pero sin retroactividad, que no produce efecto más que para el porvenir. Así, dicen ellos, “un contrato de trabajo de duración indeterminada puede ser revocado por una u otra de las partes. Este contrato ha producido todos sus efectos hasta el día de su revocación; a partir de esa fecha, no producirá ya efectos en el porvenir”.

Los traductores y adecuadores de nuestro Código Civil, quizás dominados por el respeto al idioma, y quien sabe si influenciados por el Código Bello implantado en Chile y otros países de América del Sur, se resistieron a incorporar en la legislación dominicana el extranjerismo RESILIACIÓN, desterrando este término de todo su articulado. Una prueba de ello la encontramos en el artículo 1766, en el que se imponía el uso de la RESILIACION y no el de rescisión, palabra última que desalojó a aquella de sus predios, usurpándole su puesto, tal y como lo comenta el fenecido jurista Jottin Cury, en su libro “Estudios Críticos”, pág. 327 y ss.-

Continua…

Lic. Romeo Trujillo Arias

Abogado / Catedrático Universitario

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