LA DEMENCIA COMO EXIMENTE DE RESPONSABILIDAD PENAL Y EL CASO DEL METALICO

LA DEMENCIA COMO EXIMENTE DE RESPONSABILIDAD PENAL Y EL CASO DEL METALICO



Opinion.- Para el legislador dominicano en lo que se refiere a las personas que han cumplido los dieciocho años, o lo que es lo mismo, que son mayores de edad penalmente, presume, por una presunción de hecho y hasta prueba en contrario, que han llegado a tener un desarrollo físico y mental que le permite tener conciencia de los actos que realizan, y de aquí que se presuma también, en principio, su capacidad  penal, y que, avanzada que sea la edad, persista tal presunción, salvo que se pruebe la existencia de circunstancias capaces de hacerla desaparecer, ya sea por una de la causa de no culpabilidad que el juez puede apreciar.

Pero en cuanto a la vejez especialmente, nuestra ley solo admite, cuando no sea aplicable el art. 64  del código penal, una mitigación de la pena después de cumplidos los sesenta años (Art.65,70,71 y 72 del Código Penal Dominicano.

La Mitigacion de la pena o atenuación de la misma solo figura en el articulo No.65 del Código Penal  cuando expresa, que “Los crímenes y delitos que se cometan no pueden ser excusados, ni la pena que la ley les impone puede mitigarse, sino en los casos y circunstancias en que la misma ley declara admisible la excusa o autorice la imposición de una pena menos graves”.

El legislador dominicano no ha definido la naturaleza jurídica de la atenuación de la pena; pero si nos fijamos en los textos legales en los cuales están indicados sus efectos, veremos que es una circunstancia atenuante legal que el juez esta obligado a tener en cuenta, o una conmutación de pena que opera de pleno derecho, según que quien de ella se ha de beneficiar cumpla los sesenta años antes o después de ser juzgado irrevocablemente.

Ahora bien la demencia según el articulo 64 del Código Penal dominicano, “cuando en el momento de cometer la acción el inculpado estuviese en estado mismos.encia, no hay crimen ni delito”.  Antes esta disposición surgen las cuestiones siguientes:

Que es la demencia?-
Cuando se trata de un delito o crimén, si ha sido la obra de un demente, hay infracción?

En cuanto al primer asunto, la palabra demencia significa, de acuerdo con su etimología, ausencia de razón, inconciencia, incapacidad de parte de una persona de dirigir sus actos y de prever las consecuencias de los mismos.

El termino fue usado en el Código Penal francés de 1810 del cual tomamos nuestro articulo No.64, en un sentido estrecho, significando una perturbación de la inteligencia, de la mente, y ello se explica, porque, cuando fue redactado el referido texto legal, en concepto de los legisladores como de los médicos de esa época, ese era el único signo o causa de la locura, ya que nadie pensaba, como lo ha demostrado la psiquiatría moderna, que existen perturbaciones de la voluntad y del sentimiento.

El legislador francés, contrariamente a como se hizo en algunos Códigos viejos y a como se ha hecho en muchos de los modernos, no dio una definición de lo que se debía entender por demencia, y de aquí que, tanto en Francia como entre nosotros, al interpretar el termino, se le entienda en el sentido amplio de enajenación mental, que es el mas usado para denominar esta causa de no culpabilidad.

Abarca el termino demencia todos los casos en que el agente sufre una perturbación mental, sea cual fuere su causa o su duración.

Si examinamos las causas que, fuera de la edad, se entendía que determinaban una perturbación mental, encontramos que eran: 1ero. Casos en los cuales el agente ha sufrido un detenimiento en el desarrollo de sus facultades mentales a causa de una degeneración o de una causa patológica, evitando de ese modo que llegue a adquirir la madurez mental completa, como en los de idiotez, debilidad de espíritu etc.; 2do. Cuando después de un desarrollo normal, una causa órgano patológica priva al individuo del uso de sus facultades mentales, tal el caso de la locura en todas las formas múltiples y varidas que puede asumir; y 3ero. El caso en que un mayor de edad penal, sano mental, sufre perturbaciones psíquicas pasajeras, que tienen como causas: el alcohol, los estupefacientes, el hipnotismo, el miedo, una fiebre aguda, o aun debido en general, a una intoxicación cualquiera, o a una deficiencia funcional endocrina.

Queda entre nosotros abogados en ejercicio entender la aplicación del art. 64 del Código Penal y en cuales casos estas atenuaciones son de derecho.

Imputabilidad, culpabilidad y causas que la excluyen.
Causas de la excluyen: Son las llamadas causas de inimputabilidad: La falta de desarrollo y salud de la mente, así como los trastornos pasajeros de las facultades mentales que privan o perturban en el sujeto la facultad de conocer el deber; es decir aquellas causas en las que, si bien el hecho es típico y antijurídico, no se encuentra el agente en condiciones de que se le pueda atribuir el acto que perpetró. 

Estas son:

La demencia o enajenación mental, La embriaguez, alcoholismo e intoxicación plena, Las alteraciones en la percepción, La minoridad y El miedo insuperable

Demencia o enajenación mental: 
La palabra demencia significa, ausencia de razón, inconsciencia, incapacidad de parte de una persona de dirigir sus actos y de prever las consecuencias de los mismos. El artículo 64 del Código Penal, establece que: "Cuando al momento de cometer la acción el inculpado estuviese en estado de demencia, ó cuando se hubiese visto violentado a ello por una fuerza a la cual no hubiese podido resistir, no hay crimen ni delito".

La demencia anterior al delito: 
Dicha situación no tiene influencia jurídica alguna, pues solo la enajenación mental existente en el momento de cometerse la acción es válida. Sin embargo cuando existe una sentencia que pronuncia la interdicción de hecho acerca de la insanidad mental, muy apreciable sobre todo, cuando el representante del ministerio público debe probar que el inculpado en el momento de la acción gozaba de una completa salud mental.

La demencia en el momento de cometer la acción: 
Para que la demencia sea una causa de no culpabilidad, es necesario que exista "en el momento de cometer la acción, y que por consiguiente, si ello ha ocurrido antes o después del hecho, hay crimen, delito o controversia. Si el Tribunal apoderado del conocimiento de un asunto de carácter penal declara comprobado que el agente estaba en estado de demencia en el momento de la acción, está en la obligación de descargarle de toda responsabilidad penal. No puede tampoco pronunciarse contra él condenación alguna de carácter civil, porque en un demente no es posible aprecia la existencia de la más ligera falta, tampoco se pondrá pronunciar condenación al pago de las costas procesales.

Demencia acaecida después de cometer la acción:

En este caso, se estima que si hay instrucción previa, debe suspenderse la persecución hasta tanto cure el imputado, pero ello así solamente en lo que al él se refiere, pues otras personas pueden ser interrogadas, y recogidas todas en las pruebas encontradas. Pero no se puede calificar el proceso sin apoderar a la jurisdicción de juicio. Si lo que a demencia se refiere, se ha encontrado que existe una gradación casi infinita de individuos que ni son raros, ni son locos, sino que tienen de una cosa y de la otra, y que existen los que se ha llamado semi-locos, quienes, desde el punto de vista de la responsabilidad han sido considerados semirresponsables.

Caso de Víctor Alexander Portorreal Mendoza (El Metálico, El Chaman, El Chacra, El Greña).
La defensa pública de Portorreal Mendoza (Alex o Greña) solicitó al juez Alejandro Vargas una evaluación sicológica del imputado, alegando que el mismo podría tener problemas psicológicos, pero el juez Vargas le aclaró que en esta parte del proceso no era pertinente hacer este tipo de estudios.


Ante el pedido del Ministerio Público, de aplazar el proceso por la ausencia de los familiares de las víctimas, el magistrado Vargas accedió al mismo y preguntó al acusado cuantos años tenía y a qué se dedicaba, a lo que este contestó: “Tengo 30 años y soy mecánico”, sin el más mínimo indicio de demencia.

Fiscal descarta que Portorreal Mendoza sufra de demencia; el caso es declarado complejo.

El juez de Atención Permanente del Distrito Nacional, Alejandro Vargas, dictó ayer un año de prisión preventiva, en la cárcel modelo de San Pedro de Macorís, a Víctor Alexander Portorreal Mendoza (el Metálico o Greña), acusado de asesinar a su pareja y a los tres hijos de ésta la pasada semana.

La medida le fue impuesta tras acoger el pedido de la fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reynoso.

La magistrada dijo que en sus 14 años de ejercicio nunca había visto una escena tan dantesca, al referirse al escenario de los asesinatos.

“Este no es un caso de feminicidio, no son cuestiones de celos o un ajuste de cuentas, es un crimen deleznable, que no tuvo justificación, y que más bien tiene implicaciones que todavía estamos investigando”, aclaró.

Acto seguido, Reynoso reveló que los cuerpos sin vida de los tres niños fueron ubicados primero que el de la madre, por los técnicos del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), ya que Portorreal la envolvió en varias sábanas y luego la metió en un bulto con alevosía y premeditación.

De su lado, el magistrado Alejandro Vargas, al motivar su decisión, calificó al imputado de psicópata y le preguntó en varias ocasiones qué sentía al momento de cometer los asesinatos.

También le preguntó si él sentía que era un ser humano, por la forma en que había actuado. De igual modo, lo puso a ver un video en el que una de las niñas, que presuntamente ultimó, sale cantando muy alegre. Portorreal Mendoza no respondió los cuestionamientos y siempre se mantuvo cabizbajo.

Durante la audiencia, la defensa del imputado, a cargo de un defensor público, pidió que no se le conociera la medida, alegando que a éste se le habían violentado sus derechos fundamentales. También pidió que el acusado fuera sometido a una evaluación psiquiátrica.

De su lado, la fiscal Yeni Berenice Reynoso pidió que dicho caso fuera declarado inadmisible y carente de base jurídica, lo que fue acogido por el juez Vargas, tras aclararle a la defensa de Portorreal que en esta fase del proceso no era pertinente que se hiciera dicha evaluación psiquiátrica.

Durante el proceso, Daniel Bodden, padre de los niños asesinados, tuvo que abandonar la audiencia, ya que no pudo soportar el relato de la fiscal de cómo ocurrieron los hechos.

Al final y tras dictársele la medida, mientras iban sacando a Portorreal, un familiar de las víctimas, que no quiso dar su nombre y que solo aclaró que él estuvo criando una de las niñas, le dio varias trompadas al homicida, pese a los 10 agentes que lo custodiaban.

En sus argumentaciones, la Fiscal del Distrito descartó que el imputado sufra de demencia. “Él no es ningún loco, que no me vengan con eso ahora”.

Reynoso refirió que pidió declarar el caso complejo, porque el mismo tiene implicaciones que hay que investigarlas fuera del país, y dejó entrever que existía la posibilidad de que “el Metálico” hubiese violado las niñas antes de que ocurrieran los hechos de sangre.

Por G. Pérez y Asociados


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